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En nuestra vida diaria, ni siquiera salir de casa es necesario para vernos sometidos a riesgos: imagina que te ves sorprendido por el fuego en tu propio hogar y que, aunque tienes un seguro, no sabes exactamente qué tienes que hacer o cómo reaccionar ante tal situación. Por eso, es importante que sepas que para los casos de incendio en el hogar el seguro te proporciona una serie de coberturas concretas que debes conocer y así estar tranquilo para actuar de forma adecuada, recomendable y, sobre todo, sin sorpresas inesperadas.

¿Cubre tu seguro un incendio en el hogar?

Teniendo en cuenta que el seguro de incendios no es obligatorio por ley, sí es altamente recomendable que cuentes con uno, pues te ayudará a dar una respuesta más ágil y rápida a las gestiones que tengan lugar tras un incendio. Generalmente, las pólizas de seguro de incendio cubren estos puntos:

  • Los daños que se producen por fuegos o incendios fortuitos, es decir, lo que se producen sin haber sido posible predecirlos o preverlos con antelación.
  • Los daños ocasionados por mala voluntad o culpa de terceros. Son casos en los que, por ejemplo, el incendio se produce por la acción de un pirómano o una negligencia (fumar en la cama).
  • Los daños materiales ocasionados por el incendio: son los daños que ocasionan las llamas, y variarán según la póliza y tus condiciones contratadas. Ten en cuenta que, a mayor número de contenido asegurado, mayor precio será el de la prima. Incluso puede que solo tengas asegurado el continente, es decir, la estructura de la vivienda, en cuyo caso el seguro solo cubrirá aquellos daños específicos a las paredes y el revestimiento del inmueble y no a lo que hubiera dentro.
  • Los costes de posible alojamiento provisional: puede darse la circunstancia de que necesites un lugar para pernoctar varios días (en caso de que haya que reparar la vivienda y no puedas habitar en ella debido a las obras) o porque, mientras buscas una nueva, la afectada haya quedado inhabitable.
  • Los costes de los bomberos.
  • La reconstrucción de la vivienda, así como posibles replantaciones de jardín. En estos supuestos, las compañías de seguros fijan unos límites máximos a la hora de asumir los costes, que puede que no sean los mismos que el total de los ocasionados efectivamente por el fuego. Revisa y lee bien la póliza.
  • Una indemnización fijada en metálico para la reparación de la vivienda, en caso de rechazar la reconstrucción de la vivienda ofrecida por el seguro.

Debes tener en cuenta que, si el incendio tiene lugar por tu propia negligencia, dolo o culpa grave, las coberturas de daños no se aplican: la compañía aseguradora queda exenta de cualquier obligación ante las indemnizaciones por los desperfectos sufridos y serás tú quien tenga que hacer frente a los daños.

Tampoco serán objeto de cobertura aquellos daños relacionados con accidente por incendio o percances como:

  • Cosas que se caen a una chimenea o a una sartén.
  • Quemaduras en objetos ocasionados con las planchas.
  • Sofás, mobiliario y enseres quemados por cigarrillos.
  • Daños resultantes de chispazos.

En todo caso, debes revisar tu póliza de seguro de incendio y comprobar exactamente qué cubre o no y, si tienes dudas, insistir en que esclarezcan cualquier tipo de cláusula oscura o letra pequeña para evitar giros desagradables.

Qué hacer si tu seguro dice que no cubre los daños de un incendio en tu hogar

Ante todo, debes tener tranquilidad. Lo primero que debes consultar es el contrato con tu aseguradora y repasar cada una de las condiciones que recoge con exactitud y cada detalle para cubrir los daños. Ten en cuenta que no debes ser el causante del incendio pues, si lo eres, la situación repercutirá negativamente en ti y en tu patrimonio y el seguro se negará con motivos a pagar los desperfectos de tu vivienda dejándote razonablemente desprotegido.

Debes evaluar las causas del siniestro. Esto implica determinar con exactitud los motivos que han provocado el incendio. Procede a dar parte a la compañía: si el perito del seguro, tras evaluar los daños, estima que no procede a cubrirte esos daños, no está todo perdido:

  • Comprueba los límites de la póliza y el porqué de la negativa. Si tienes dudas, acude a la aseguradora y pide explicaciones.
  • Busca ayuda y sírvete de tu propio perito.
  • Recopila y prepara toda la documentación que creas que te pueda ser útil aportar (fotos, facturas).
  • Acompáñate de un asesor de confianza.
  • Contempla la posibilidad de la exigencia de responsabilidad civil: hay posibilidad de denunciar a la aseguradora por la falta de pago y seguimiento del contrato.

Una buena actuación con la mejor guía te proporcionará la tranquilidad que necesitas en los momentos en que te sientas indefenso. Locubremiseguro estará contigo para los casos en los que puedas tener dudas sobre un incendio en tu hogar y tu seguro, las coberturas que te ofrece y, sobre todo, garantizar tu bienestar y sensación de protección en todo momento.

Lo que queremos es que usted de una forma ágil y económica disponga de argumentos para poder iniciar una reclamación a su compañía de seguros. O simplemente una segunda opinión. Y en caso, de que su compañía no actúe según lo que dictaminen nuestra empresa, ofrecerles la posibilidad de realizar la reclamación nosotros mismos en su nombre.

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